Adios a Mario Rivero • Mario Cataño Restrepo (1935-2009)

.
Tuve un pequeño pájaro
que cantaba para mí cada día
cuando el alma se estaba entumeciendo
y descarrió su vuelo.

Poemita (frag.)

4 comentarios:

REDNEL Colombia dijo...

Falleció el poeta Mario Rivero Domingo 12 de Abril de 2009 18:42 COLPRENSA


Murió este domingo una de las plumas más grandes de la poesía colombiana, Mario Rivero, el artista antioqueño nacido en Envigado hace 74 años falleció por una afección cardiaca.

Su obra más importante, por no decir su valuarte, fue la que publicó en 1972 con sus amigos Aurelio Arturo, Fernando Charry Lara, Giovanni Quessep y Jaime García y a la cual llamaron: Golpe de Dados.

Rivero antes de iniciar su carrera como poeta, arte que lo llevó a ser uno de los artistas más importantes en el ultimo siglo en el país, fue voluntario en la guerra de Corea, cantante de tangos, actor de teatro, vendedor de libros y de arte.

Este poeta antioqueño durante su juventud viajó por Centro y Suramérica, con algunas incursiones a Europa hasta donde llegó en calidad de expositor y guía de seminarios y excursiones artísticas que le permitieron enriquecer su pluma para después sentarse a escribir.

En Contertulio, uno de los cafés más intelectuales de donde nacieron importantes artistas bogotanos, perfiló su definitivo destino poético, al lado de los "cuadernicolas" y sumándose a la naciente corriente de poesía urbana que él llegó a imponer, empezó a desplegar su pluma para escribir versos mezclados con metáforas.

En 1972 fue director y fundador de la revista Golpe de Dados; publicada por la Casa de Poesía Silva en 1991. Además fue crítico permanente de artes plásticas, en revistas y periódicos.

Fue merecedor de numerosas e importantes distinciones, entre ellas: Premio Nacional de Poesía "Eduardo Cote Lamus" en 1972, mención internacional en La Habana, en 1973, por su libro Y vivo todavía. Condecoración en el Festival de Proartes en 1983. El grupo Ulrika de Bogotá le rindió homenaje en 1993. Premio Nacional de Poesía "José Asunción Silva" en 2001. Fueron los logros poéticos más importantes de este antioqueño.

ALGUNAS OBRAS Algunas de las mas importantes publicaciones de Rivero están: Poemas urbanos (1966); Noticiario 67 (1967); Y vivo todavía (1972); Baladas sobre ciertas cosas que no se deben nombrar (1973); Baladas -antología- (1980); Los poemas del invierno (1984); Mis asuntos (1986); Vuelvo a las calles (1989); Del amor y su huella (1992); Mis asuntos antología- (1995); Los poemas de invierno (1996), Porque soy un poeta -entrevista- (2000), Balada de la gran señora (2004).

• Fuente:
Vanguardia Liberal
http://www.vanguardia.com/diversion/cultura/25619--fallecio-el-poeta-mario-rivero

REDNEL Colombia dijo...

Falleció en Bogotá el poeta antioqueño Mario Rivero
Caracol | Abril 12 de 2009


El reconocido poeta antioqueño Mario Cataño Restrepo, más conocido como Mario Rivero, falleció en horas de la madrugada en su casa en Bogotá a los 74 años de edad, victima de un paro cardiaco.

Fue uno de los más destacados poetas colombianos contemporáneos, director y fundador desde hace 35 años de “Golpe de Dados”, revista de poesía en Colombia. Dirigió durante varios años el programa cultural de Caracol Radio "Monitor".

Rivero quien nació en el municipio de Envigado, Antioquia en 1935, recibió el Premio Nacional de Poesía "Eduardo Cote Lamus" en 1972, así como la Condecoración en el Festival de Proartes en 1983.

Así mismo el grupo Ulrika de Bogotá le rindió homenaje en 1993 y le fue otorgado además el Premio Nacional de Poesía "José Asunción Silva" en el año 2001.

Mario Rivero, es autor de Poemas urbanos (1966). También publicó Baladas sobre ciertas cosas que no se deben nombrar (1972); Noticiario 67 (1967); Y vivo todavía (1972).

En dos meses saldrá al mercado literario en Sevilla, España la obra completa de Mario Rivero con la editorial Sibila.

Quedan su esposa Blanca Panesso quien lo acompañó durante 50 años y sus hijos Fausto y Mauricio, además de su nieto el joven actor Claudio Cataño.

Sus restos serán velados en la funeraría Gaviria al norte de la capital.

REDNEL Colombia dijo...

MARIO RIVERO: EL POETA DE LOS HOMBRE ANÓNIMOS
Por. FEDERICO DÍAZ-GRANADOS

Me han pedido unas cuantas
cuartillas sobre la poesía de Mario
Rivero y no he podido saber si se trata de un espacio amplio para decir todo lo que me suscita asomarme a su obra, o si por el contrario, se trata de un vestido apretado que me limita.
Porque hablar de Rivero, de su
importancia, de su poesía y de todas aquellas cosas que nos reúnen
puntualmente alrededor del
café, del afecto, de sus permanentes lecciones de vida y poesía, es de alguna forma hablar
de mi propia vida y mi formación.
Porque siempre lo he creído: mis amigos asisten a la academia, a los museos, al cine. Yo visito a Mario Rivero, ritual que vengo haciendo desde hace varios años, para presenciar el ejercicio de la
lucidez en el bello oficio de las
palabras, para rastrear en las
cosas cotidianas el hecho poético
y las preocupaciones del
hombre (...)


• LEER EL ARTÍCULO COMPLETO EN:
http://www.ucentral.edu.co/NOMADAS/nunme-ante/16-20/PdfsNomadas%2020/20-Federico.PDF

REDNEL Colombia dijo...

Adiós a Mario Rivero

(Envigado, 1935 - Bogotá 2009). Falleció en Bogotá el poeta antioqueño Mario Rivero, uno de los grandes hacedores del verso cotidiano, salpicado de humor, reflexión y melancólica hondura. En el prólogo a la Antología de la poesía Colombiana (1958-2008), aparecida el año anterior en Venezuela, Iván Beltrán resalta las características de su obra. Un justo tributo al vate desaparecido:

“Algunos de estos universos verbales pretendieron ir al otro extremo de lo mediático y lo espectacular, se despojaron de lirismo, se hicieron voluntariamente nimios. Hablo de unos poetas que representaron con eficacia la asonada de la derrota, troppe melancólica de artistas neblinosos, onettianos y endebles, manchados por el mohín de la gran urbe y cuyo ejemplo por excelencia es Mario Rivero, quien representa un prontuario de la contra retórica, laconismo hecho verbo, voluntario extrañamiento de la pompa y la sensualidad, en ocasiones engañosa, del idioma castellano. Rivero ejercita una suerte de profilaxis: su desaliño ornamental resulta un propósito, un cuaderno de viaje, un memorando contra la solemnidad y, principalmente, un sistema de alarma, como lo fuera alguna vez el distanciamiento brechtiano. En ocasiones fascina lo consciente que parece estar de su carencia de grandeza y heroísmo. Se trata de un poeta urbano, narrativo, que en no pocas ocasiones asume el rol del buen cronista de prensa”.

Rivero publicó los siguientes libros: Poemas Urbanos (1963); Noticiario 67 (1967); Y vivo todavía (1972); Baladas sobre ciertas cosas que no se deben nombrar (1972); Baladas, Antología poética (1980); Mis asuntos (1986); Vuelvo a las calles (1989; Del amor y su huella (1992); Mis asuntos, Antología poética (1995); Los poemas del invierno (1996); Poema con cámara, Camiri 67 (1997); Flor de pena (1998); Qué corazón (1999); V salmos penitenciales (1999) y La balada de los pájaros, (2001). Este mismo año apareció una extensa entrevista sobre su vida y obra realizada por el escritor Guido Tamayo titulada Porque soy un poeta. En el año 2001 recibió el Premio Nacional de Poesía José Asunción Silva. Fundó y dirigió la revista de poesía Golpe de Dados que circula hace 36 años.



LA BALADA DE LOS HOMBRES HAMBRIENTOS


Los hombres hambrientos tienen oro
casas con retretes de mármol
y vestidos suntuosos
Pero no pueden matar el hambre y la sed
del tigre de sus ojos

Los hombres hambrientos son
en alguna forma hermosos
Por una magia mortal y execrable
sus oídos se han vuelto sordos
Pero los hombres hambrientos simulan oír
y pagan bien a los cantores

Pregonan una extraña desesperación
han perdido el recuerdo de los humanos olores
caminan para buscar un aroma imbuscable
el de los tallos de las flores muertas y de los pétalos podridos
el olor que al mismo tiempo es
el olor de la muerte y el olor del nacer

Se cubre de moho el corazón
de estos hombres hambrientos
Se entrecruzan a la deriva
No se ven
Son muchos en movimiento
Sus mujeres lavadas en agua de caros perfumes sintéticos
adustas acechan también
aquel olor que alcanza los huesos
Si levantan las cabezas hacia cosas más altas
no distinguen otra cosa que el viento
Remeros esclavos en un gran bajel de oro
van los hombres y mujeres hambrientos…


FUENTE: Periódico Con-fabulación